Mea culpa...

Queridos lectores, la redacción quiere oficialmente pedir disculpas por la falta de publicaciones y resarcirse con sus seguidores.
Para ponerlos al día, después de Londres, tuvimos oportunidad de conocer otras destacadas ciudades como Brujas, Amsterdam, Venecia, Florencia y hoy Siena. Esta ultima localidad toscana sede de la tradicional carrera de caballos el "palio" que se corre en su plaza principal hace mas de seiscientos años.
Acá nuestro regalo:
A destacar que no gana el jinete sino el caballo que llegue primero...

Londres

En primer lugar nos tenemos que disculpar con nuestros seguidores porque hemos abandonado por un tiempo el blog. Pero sepan entender que las comodidades del hostel no son las mismas que las que teníamos en nuestro hogar francés.

Aunque la verdad es que nuestra residencia londinense es increíble, estamos en Hyde Park a la vuelta del Royal Albert Hall en una zona muy…coqueta (una mezcla entre Barrio Parque y lo mejor de San Isidro).

El primer día en la ciudad fue raro, el tren tardó 6 horas en salir por problemas en el eurotunel así que terminamos perdiendo casi un día entero... pero no es tan grave. Finalmente llegamos a Londres y después de acomodarnos en el hostel fuimos a dar una vuelta por picadilly (en colectivo de dos pisos por supuesto) y nos dimos un gusto con unas pizzas y unas cervezas en un pizza hut por ahi cerca… gastamos unas buenas libras pero este equipo se lo merecía

La segunda jornada fue con todo. Después de desayunar en el hostel, y de un picadito de fútbol en el cubierto de nieve Hyde Park, partimos rumbo al Buckingham Palace una vez ahí después de las obligatorias fotos, atravesamos el St James park, la verdad muy lindo, hasta nos cruzamos con una simpática ardilla que mereció casi la misma cantidad de fotos que la torre Effeil. De ahi a Trafalgar Squeare, a Downing st ( casa del primer ministro) , el Westminster Palace y Westminster Abbey, cruzamos el puente y sacamos otra gran cantidad de fotos con el clasico Big Ben. Ya necesitados de un descanso almorzamos y nos fuimos para el Imperial War Museum, muy bueno también, es enorme y estaban todas las guerras con mucho material de cada una. Que manera de matarnos en el siglo XX!!!! como para cerrar el día de los museos raros, fuimos al museo de ciencias. y como si eso fuera poco terminamos el dia caminando por Oxford St donde están todos los grandes negocios, igualmente nosotros solamente miramos las sales no tan sales al pasar los precios de libras a pesos..

El tercer día tuvo lo suyo: arrancamos a la mañana con el Museo Británico. Muy bueno, es increíble que uno recorra todas las culturas y solo vea un par de cosas británicas... unos chorros estos ingleses!! Después fuimos para Notting hill, caminamos por la feria, comimos algo y después un buen cafe ya estaba bastante frio el asunto. Para terminar cruzamos hyde park caminando y pateando un poco la pelota. Espectacular la nieve.

Hoy ya cuarto día en esta gran ciudad. Fuimos al misa a la mañana en el Brompton Oratory, había mucho para agradecer!! el nacimiento de Camila (mi sobrina ).La misa mucho no se entendió porque el sonido no era bueno y fue bastante Express.

De ahí nos fuimos para la catedral de san pablo (anglicana) no pudimos entrar mas alla de la mitad porque estaban celebrando... algo (no se que es lo que celebran los anglicanos) por lo que estuvimos un ratito nomás. Sin escalas nos fuimos al museo de arte moderno el Tate. Realmente no le encuentro la vuelta al arte moderno, no lo entiendo, pero al parecer es “arte” aunque nadie me va a discutir que hay varios ladris!! Apreciamos el teatro the globe (imitación a los teatros en la época de Shakespear) por afuera desde donde parecía simpaticon pero.. no nos convenció el precio.

Tuvimos nuestro merecido descanso y fuimos a probar suerte para almorzar en un pret a manger , que aprobó y con creces la evaluación del juzgado pro Mc Donalds ( nico y tomy).

Para la tarde lo que nos quedo fue el London Bridge y la London Tower (castillo donde estuvo encerrado y fue ejecutado santo tomas moro). Después de recorrer todos los rincones del castillo, que nos sorprendió para bien porque de afuera parecía poca cosa, rumbeamos devuelta para el hostel.

Ya mañana partimos rumbo a Brujas pero podemos decir que tuvimos una gran estadía en Londres, que poco a poco nos fue conquistando. También nos llevamos de esta ciudad varias anécdotas y dejamos nuestro legado ( 20 pounds al gremio de artistas callejeros, un pantalón, una buena patinada, una amiga (la ardilla) y la primer limosna de Tomy.

Chau París!

Nota del autor: antes que esto había escrito una artículo más largo, pero no se que mier... apreté que se borró... en consecuencia este va con mucha fiaca...
El viaje continua y la etapa parisina pasa a mejor vida (igual que Sandro y el artículo que se me borró). Hoy fue el último día en esta coqueta ciudad y nos despidió con sus mejores atributos y cubierta por una fachera nevada.
Los destinos fueron variados, todos los pendientes que quedaron después de diez días. Arrancamos con poco éxito en la tan recomendada Saint Chapelle, pero el resultado fue negativo; "cerrada por mal tiempo", lo que en otras palabras para nosotros fue "al párroco le dío fiaca salir de la cama con el frio". Pero bue, como bien decía Charles de Foucault "cosas que pasan" (supongo que alguna vez lo habrá dicho).
Sin desanimarnos y continuando con la lista de pendientes, entramos a Notre Dame donde esta vez la suerte nos acompañó y fuimos recibidos por el concierto de un coro muy simpático. Después de escuchar unos minutos el comentario de esta redacción fue unanime: "el barítono es la mezcla perfecta entre Tevez y Ribery" (no hay foto para demostrarlo, pero todos concordamos en lo mismo). Cuesta solo imaginarlo, pero era real, el jorobado que estaba por ahí, al lado era Brad Pitt.
Continuando y después de visitar un museo de la parte romana de París que no valía mucho la pena, el siguiente objetivo de la lista era un verdadero desafio, en este caso más personal: visitar la tumba de Federico Ozanam. Beato, pensador, profesor, político, padre de la democracia cristiana y otras cosas más, su tumba no es un destino turístico y por eso fue difícil de encontrar y lograr la visita. Despues de caminar la calle Vougirard por todos lados, de preguntar a los alumnos del lugar y solo escuchar como respuesta "quién?", y de participar de una adoración multitudinaria de cinco personas esperando poder hablar con el párroco, pudimos acceder unos minutos al lugar que buscábamos. Finalmente pudimos lograr el objetivo, como consecuencia de romper un poco las bolas.
Ya a la tarde solo quedaba un destino, el museo de arte impresionista Orsay. Si bien las ganas del grupo no eran muchas y la sobremesa de la comida de alargó más de lo común, el museo tuvo éxito y resultó bastante fachero. Después de cruzar un senna con un panorama blanco y frio vino bien un poco de color. Van Gogh, Monet, Renoir, Manet fueron algunos de los artistas que se exponían y de los cuales nos hicimos los interesados y entendedores a medida que escuchábamos los retorcidos conceptos artísticos que nos tiraba el audio guía.
De esta forma de acabó la cultura y los destinos turísticos parisinos, solo quedó volver al departamento y alistarlo para partir mañana. Ahora se viene Londres y esperemos vengan muchas más historias para poder relatar en este blog.
"Mmmm...soberbio, majestuoso. "

Todo por un cafe

Hace ya dos días después de visitar la tumba del gran napoleón, nos dirigimos hacia la Torre Effeil con el único objetivo de alcanzar su punto mas alto y así poder ver la cuidad de las luces desde las alturas. En el camino surgió una larga discusión del porque de la creación de la torre, obviamente se esgrimieron tres teorías diferentes: - Tomy, el menos informado, aposto que su original propósito fue el de ser un para rayos , teoría que fue totalmente descartada casi de inicio. - Nico, el mas culto, defendía que su origen se debía a una muestra mundial de “no se que” y que la idea original era derribarla al terminar dicho acontecimiento. - Yo, basado en muy pocos datos sólidos, dije que su creación fue por la original idea de poner una cafetería elevada en esta gran ciudad turística. Todas parecían bastante alejadas de lo cierto, pero a medida que fuimos visitando la Torre, alguna fue tomando mas fuerza que otra. En la base luego de evaluar el frío y los precios, decidimos tomarnos el ascensor hasta la punta de la Torre. Hicimos cambiazo de maquina elevadora en el segundo nivel, casi sin ver nada y finalmente llegamos a la tan deseada vista panorámica del tercer nivel. Sacamos todas las fotos que el frío nos permitió y volvimos a bajar al segundo piso. Para mi grata sorpresa ahí nos encontramos con una cafetería… fuimos por un café pero la relación precio comodidades no nos convencieron y bajamos con las manos vacías. Aunque yo tenia el espíritu lleno… había triunfado en nuestro debate.. La Torre claramente estaba en pie y mas importante aun …. estaba el café. Nota de autor luego de informarse: la creación de la torre se debió a la muestra mundial de “no se que” en “no se que año” y si bien se iba a derribar al finalizar, se mantuvo en pie por la importancia que había adquirido como antena de radio.

El Palacete de los Luises y más

Hoy madrugamos como a las 10 am, me pegué una linda ducha y nos dispusimos a partir al Chateau de Versailles. Hermoso palacete en las afueras de la ciudad, que supo ser residencia de Luis IX y sus secuaces. Fuimos en el RER de doble piso, me dormí alta siesta con el sol en el medio de la cara y en 35 minutos llegamos a la estación. 793 metros de lindas calles nos separaban de la entrada.
Caminamos bajo el sol radiante pero con un frío tremendo aunque soportable. Al llegar, una imponente construcción, con oro por todos lados (para mí era tempera dorada), unos jardines de la ostia (con o sin h??) y una cola de varios kilómetros para achetear el ticket. Nosotros, jóvenes intrépidos pero sumamente precavidos, teníamos el museum pass que nos evitó tal espera. La guardia nos secuestró la comida, buscamos nuestras audioguides y comenzamos el recorrido.
Una linda chapel, muchos cuartos con mucha decoración pero poco amor y Luises por doquier. Nico tratando de instruirme un poco en la historia francesa y yo que me sentaba en cual banco encontraba y me hacía el interesado en lo que tenía en frente así podía descansar. Luego fuimos a los jardines, enormes, muy bien cuidados, majestuosos. Las gaviotas caminaban cual San Pedro por la superficie del agua, hasta que nos dimos cuenta que en realidad el agua estaba congelada y por eso las fuentes lamentablemente apagadas.
De ahí, directo a Les Invalides. Previo almuerzo en el tren, yo omití el panini por su exceso de mayonesa, llegamos al Museo de la Armada. Soberbio. Ayer lo habíamos degustado viendo la tumba del gran petiso Napoleón. Hoy nos metimos de lleno en las dos guerras mundiales, donde Nico nuevamente hizo valer su conocimiento y yo mi ignorancia. Aquellas clases de historia en el colegio las veía muy lejanas. De los museos, según mi parecer el más divertido. Armas por todos lados, uniformes, tanques, pistolas y videos interactivos. Después de vivir cual Super Bowl el ataque germano y el contraataque francés en una maqueta con video, pasamos a la sala de la edad media. Más pistolas, esta vez también muchas espadas y yo que me sentía en Rescatando al Soldado Ryan y Corazón Valiente a la vez.
Para finalizar el largo día, agrandamos el combo por 50 centavos y nos fuimos al Arco del Triunfo. Esta vez, nos esperaba la terraza. Después de subir 284 putos escalones (con tres recreos en el medio) llegamos a lo más alto del Arco. Imponente. Genial. Creo yo, la mejor vista de París. La perfecta simetría de los Champs Elysées, la Concorde y el Louvre; Notre Dame a lo lejos, Sacre Coeur elevada más cerca del cielo, lejos pero perfectamente visible La Défense, y allí sonriente y distinta: La Tour Eiffel.
Magnánimo día que fue coronado con unas estupendas salchichas ahumadas con arroz, acompañados de la mejor coca congelada de mi vida.
Últimos días en París, primeros días de este inolvidable viaje. Londres nos espera ansiosa por recibirnos. Uno ya extraña, pero sabe que estos días quedarán para siempre.

Fotos con famosos... muertos

La travesía continua y ya con el trío de viajeros completo y las mochilas las cosas van tomando color. Después de un día tranquilo esperando los tan deseados baggages volvimos al ruedo y con todo! Rue de Bac, Museo de Cluny, Pantheon, les Invalides y la torre Eiffel fueron algunos de los destinos en un día muy agitado. En pocas palabras una ensalada de historia, humor, arquitectura, religión, paisajes, fotos y algo particular: muertos.
Pero no se crean que son muertos cualquiera... no... muertos top. Napoleón, Voltaire, Rosseau, Dumas, Victor Hugo, CONDORCET, Jean Jaures, Mirabeau, los Curie... bue, top para algunos nomás... pero después de estudiar políticas tanto tiempo no podía dejar de sacarme alguna foto con estos hombres que me amargaron con horas de lectura tantas tardes.
Acá van algunas fotos (infaltable la de Tuxa con su amigo de los misiles):
Napoleón
Condorcet

¡VIVEN!

Finalmente, luego de una larga y agónica semana sin tener noticias de su paradero, hoy por la noche llegaron las mochilas a casa. Luego de esperarlas todo el día, privándonos de recorrer la ciudad pero ansiosios por recuperar nuestras cosas, a las 20:42 hs recibimos un llamado de nuestros queridos vecinos, los Moreau, con la feliz noticia. Bajamos los cinco pisos y ahí estaban, emocionadas por volver con sus dueños.
No les puedo explicar la alegría de Nico y mía al entrar a la casa y poder abrir finalmente las mochilas. El primer pensamiento que tuvimos los dos luego de sobrevivir 7 días con una muda de ropa fue: "La cantidad de ropa al pedo que trajimos". Fue una semana desgastante en la cual nos rehusabamos a perder la esperanza de extraviar para siempre la ropa que tanto queríamos. Yo tenía casi todo mi ropero, recientes regalos, y ropa muy fachera que no quería sacrificar. Gracias a Dios y a los rezos de nuestros seguidores, la historia terminó bien. Ahora falta que llegue la mochila de Capocha.
Hoy comimos ravioles en un intento de equilibrar un poco nuestra dieta. Fueron los mejores ravioles de mi vida, mi mochila comió dos platos.